jueves, abril 12, 2012

Diferentes realidades.

[...]
Y cuando regresaron los demás se sintió tan fuera de lugar que en el viaje de vuelta desertó al llegar a las Islas Solitarias y se marchó a vivir a Calormen, donde contó historias fantásticas sobre sus aventuras en el Fin del Mundo, hasta que al final llegó a creérselas él mismo. De modo que uno podría decir que vivió feliz desde entonces, [...]

Capítulo 14: El Principio del Fin del Mundo.
La Travesía del Viajero del Alba; Las Crónicas de Narnia.



Provoca sentimientos tan contradictorios este escrito. Gente que diga: es de cobardes vivir entre mentiras. Hay que afrontar la realidad, aunque no sea perfecta. Otras que contraatacarán: ¿para qué? Si no sirve de nada, y no te hará más feliz ¿para qué romper la ilusión? ¿Acaso una vida construida sobre mentiras, es una vida falsa?

¿Qué es falso? ¿Y qué es realidad?

Todos hemos tenido al típico pesado de clase. Ese que deja de ser gracioso para ser molesto. Interrumpe, dice tonterías, se hace el gracioso.. sin ese toque de bonachón que le salvaría de represalias. Así que te quedas mirándole, preguntandote por qué se comporta como lo hace. Y no puedes evitar pensarlo, y lo dices: Qué chico más tonto...
"No es tan tonto, tía. En realidad es un chicos super inteligente. Lo que pasa es que hace un poco el idiota".


"Tonto es el que hace tonterías", dice Forrest Gump. Una persona inteligente, que actúa siempre como un tonto... ¿Acaso no se convierte en un tonto? ¿De qué sirve ser consciente de tener esa inteligencia, si no la aplicas? O mejor, rectifico. Claro que sirve. Sirve para tener la elección. Sirve para poder decir: Yo soy listo, pero elijo ser tonto. Pero una vez eliges ser tonto (aunque siempre haya vuelta atrás) esa se convierte en tu realidad.

Podemos decir, pues, que uno elige su propia realidad. Actúa como lo que quieres ser, y lo serás. Eres lo que haces. Y si eliges ser infeliz, es una opción propia. La felicidad está al alcance de tu mano, de la de todos. Independientemente de factores externos. Así que atrévete. Prueba, quién sabe. Quizás te sorprendas.


Olvida tus miedos, sobre todo al miedo de ser feliz. Sé y haz lo que quieres, y piensa que la felicidad, no es un sueño remoto imposible de conseguir. Ni siquiera requiere un esfuerzo.

Es una elección. Sé feliz. Sin más. Y no hará falta nada más que eso.


Es cosa tuya.





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