lunes, noviembre 12, 2012

Semanas y semanas

Últimamente me arrastra la sensibilidad. Miro esto, quiero llorar, miro esto otro y quiero llorar aún más. Hay días en los que a pesar de querer desperarte con una sonrisa, todo se tuerce. Es que no controlamos con qué pie nos despertamos cada mañana. 

Sinceramente, me habría quedado en casa comiendo helado y viendo películas que hablan de ñoñerías y sinsentidos. Como cuando recibes esa visita cada mes, y te pasa exactamente lo mismo. 

Pero bueno, quedarse en casa no es una opción cuando tienes una vida más o menos organizada. Sin embargo, ahí sigue. Como una tristeza interior que no sé de dónde sale, pero esto sí quiero que se vaya. Es en este tipo de ocasiones que me siento débil, decaigo y pienso... ¿Todo eso que predicas, todo ese positivismo, todo eso de ver the bright side of life, se va al carajo por esto? ¿Por nada? 

Luego me doy cuenta que no. Que quiero quedarme en casa llorando, para desahogarme. No sé exactamente de qué, porque no soy tanto de pensar como de sentir. Y es lo que siento. Pero luego, levantarme y seguir sonriendo. Que días nublados los tiene todo el mundo.. ¿no?

Feliz semana semanal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario