viernes, mayo 04, 2012

Final feliz, sin perdiz.

Fánatica de Disney donde las haya. Me encanta, me enamora, me apasiona, me divierte, me hace reir, me enseña, me hace llorar.. En fin, que disfruto como la que más viendo estos dibujos animados que tienen tanta vida y tanto que mostrar. 

Me molesta cuando intentan degradar estos dibujos, con mensajes subliminales sobre sexo, imágenes prohibidas, o mensajes erróneos. No sé si es cierto o no, pero conozco a toda una serie de personas que han crecido con estas películas, y que no tienen lesiones cerebrales ni traumas reprimidos... Al menos no por esta causa. Pero quisiera centrarme en este movimiento tan singular -casi feminista- que critica la imagen de la princesa en estos dibujos.

Está de moda defender que el papel de las princesas es pasivo, es machista, degrada a la mujer. ¿Por qué la mujer tiene que esperar encerrada en una torre a que un caballero venga a buscarla? ¿Por qué tiene ser una preciosa joven en apuros que necesita salvarse?

No sé ni por donde empezar. Pobre Disney. Qué culpa tendrá él de que vivamos en una sociedad que dejó el matriarcado atrás, y se instauró un machismo que tenemos, en mayor o menor grado, interiorizado todos. Incluso la más feminista de todas. 

Todas las mujeres que conozco se han lamentando en algún momento por no tener novio. Igual que todos los chicos que conozco, han deseado tener novia. No sé donde interviene el factor pasivo de princesa en el metabolismo humano, la verdad. Sinceramente, no creo que estos dibujos sean criticables, no en la medida en la que lo están siendo, y no sin criticar, con ellos, una estructura social en la que el hombre se sitúa en muchos aspectos por encima de la mujer. 

Quiero decir con esto... Amo la Sirenita por encima de muchas personas reales. La historia de una chica de 16 años que se escapa de su padre, y da su voz (que mucha gente interpreta, probablmente con cierta veracidad, su capacidad de pensamiento y opinión, y de tener voz propia) a cambio de conseguir a su hombre. 

¿Exactamente en que se diferencia eso en luchar por sus sueños? Esta chica, pobre, enamorada, deja una vida llena de comodidades para cambiar una vida que ella considera mejor. Por lo cual, realiza unos sacrificios que más tarde, le son devueltos. No sólo recupera su voz, si no que se queda con el príncipe y vive una vida feliz en este nuevo mundo. 

Vayamos incluso más atrás, y centrémonos en La Bella Durmiente. Eres tú, el príncipe azul, que yo soñé... Oye, cuantas de nosotras habremos soñado con este príncipe azul... Y esto viene de una cultura religiosa mucho anterior a Disney. Este pobre hombre lo único que hace es llevar cuentos tradicionales a dibujos animados. Y perdonad, pero en la Bella Durmiente, poniéndonos al caso, si no fuera por las hadas madrinas, que son mujeres también, ni Aurora, ni su príncipe, llegarían a la mitad de la película. 

Que sé yo. Pienso que quizás se le da una importancia que no tiene. No por grabar películas sobre nazis, se vuelve uno un mini Hitler en potencia. Digo yo que la clave estará en enseñar que una cosa es un dibujo animado, y otra la realidad. O mejor aún, intentar cambiar esa realidad que, entre nosotros, no difiere tanto de los cuentos.


Mientras, yo seguiré. Libre, independiente, capaz... pero besando sapos, a ver si encuentro a mi príncipe. 

 

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