lunes, marzo 19, 2012

Orgullo y camino por delante.

Generación sin rumbo. No tenemos futuro, y el pasado queda ya lejos. Nos miran, y nos juzgan con la mirada, viendo que no sabemos cuidar del mundo maltratado que nos dejan. Que no sabemos encontrarnos, en una sociedad que lentamente se pierde.

Sin embargo...

Somos una generación que a pesar de los contratiempos, seguimos adelante. Inovarse o morir, esa es nuestra ley. Hay que buscar originalidad en un mundo ya sin ideas. Iniciativa, emprendimiento, promesas [por cumplir]. Tiran la toalla con nosotros, y sin embargo, entre nosotros mantenemos la esperanza. Sabemos que podemos, porque lo queremos. Somos una generación que, como muchas otras de forma diversas, vive con el miedo a sus espaldas. Un miedo a un futuro, ya no incierto, si no casi inexistente. Y a pesar de esto, aquí estamos. Seguimos adelante. Entre risas, alegría y despreocupación, pequeños logros. Un triunfo sobre la sociedad.

Para variar, miro a mi alrededor, y veo a mis compañeros. Colegas. Amigos. Y estoy orgullosa. Orgullosa por todo su potencial. Orgullosa de todo aquello que podemos conseguir si nos proponemos. Orgullosa, hoy sobre todo, de la pequeña intervención de un amigo en el curso de la historia.

Poca gente lo sabrá (al menos, no la suficiente). Puede parece un acontecimiento insignificante, que afecta un espacio pequeño. Pero ¡eh! Pasito a pasito. Las apariencias engañan. Conseguir cumplir un objetivo, tiene mérito. Ser el primero en conseguir algo, tiene mérito. Participar en un proyecto, que aunque modesto, quedará para siempre, tiene mérito.

Producir la primera serie andorrana entre un grupo de jóvenes, es una demostración que, quizás, nuestra generación esté empezando a encontrar el camino.


Una pequeña muestro de orgullo.. aunque quede para siempre oculto en este blog. Felicidades.




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