Cuanta alegría y cuanto dolor puede causar una pequeña y momentánea confusión.
Un error, sea consciente o no, puede derivar en un abanico de emociones diferentes. El médico le detecta cáncer a un paciente, pero informa a otro. Tus padres, que te dejan caer lo que te comprarán por navidad y luego es algo que te hacía más ilusión. Un chico que te hace pensar que te quiere, pero en realidad quiere a otra. Un error en el ordenador, y de no entrar a una carrera, entras a las que quieras.
Una serie de incogruencias en el destino que al final, siempre, SIEMPRE se corrigen. Por mucho que tarde. Lo que es un error en el destino, jamás se mantiene como error.
Por mucho que nos guste vivir de forma equivocada.
amG.
Un error, sea consciente o no, puede derivar en un abanico de emociones diferentes. El médico le detecta cáncer a un paciente, pero informa a otro. Tus padres, que te dejan caer lo que te comprarán por navidad y luego es algo que te hacía más ilusión. Un chico que te hace pensar que te quiere, pero en realidad quiere a otra. Un error en el ordenador, y de no entrar a una carrera, entras a las que quieras.
Una serie de incogruencias en el destino que al final, siempre, SIEMPRE se corrigen. Por mucho que tarde. Lo que es un error en el destino, jamás se mantiene como error.
Por mucho que nos guste vivir de forma equivocada.
amG.
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